Errores comunes en tu limpieza facial (y cómo corregirlos)

La limpieza es el paso más importante de cualquier rutina, pero también donde más fallamos. Una limpieza agresiva puede dañar tu barrera cutánea y provocar sensibilidad o brotes. Lo que debemos evitar: Consejo experto: Escucha a tu piel. Si después de limpiar sientes tirantez, tu limpiador es demasiado potente para ti.